{Sudadera con este calor??! }

Como me encanta tener hermanas tan maravillosas como las que tengo, cada día le doy gracias a Dios por haberme destinado a mi familia y compartir momentos divinos, aquí les dejo algo que escribió mi hermana Carmina (que ya era hora que aportara algún escrito a mi blog) el cual espero que disfruten tanto como yo.

Me da risa, me da pena y se me parte el alma al mismo tiempo, cada vez que tengo que ponerle tantos niveles de ropita a mi hermosita María Fernanda antes de salir de casa. La veo quejarse, retorcerse de “pique” porque no le gusta tanta ropa! Se quilla, me llora y me patalea; y yo con todo mi amor y toda mi calma continuo con la faena de ponerle el sombrerito, las mediecitas mas calientes, y luego encima un sobretodo especial para invierno que es bien grueso y le cubre desde la cabeza hasta los pies. 

Alguna vez has vestido un bebe? Entonces entenderás lo incomodo que es vestirlo cuando están pataleando, llorando y retorciendose de pique. Yo continuo y lo hago porque yo se el friazo que esta haciendo allá afuera. Ella no lo sabe, pero yo si. Ella ni siquiera sabe que vamos a salir para alguna parte. Pero yo si. Se lo explico, se lo digo; pero ella no lo entiende. Es muy pequeñita, tiene apenas casi tres meses. Vuelvo y se lo repito en frente de la ventana, pero como le hago entender a una bebe de tres meses que la estoy vistiendo para protejerla?? Como le hago entender que lo hago porque la amo y no quiero que se resfrié?? Como le hago entender que ella no sabe el friazo de allá afuera pero yo si?? No puedo. Lo único que puedo hacer es seguir vistiéndola, ignorar sus rabietas, darle un besito en la mejilla, y aunque me de pena, ponerle su sobretodo porque es por su bien.


En esas estaba, cuando me di cuenta de el significado del instinto de protección de una madre o de un padre. Hay que tener un corazon fuerte y una mente clara para actuar con cordura: es mas importante proteger con el corazón partío que darle un gusto “porque me da pena que llore”.

Fue entonces cuando me imagine a papa Dios en esa misma faena. Me imagine todas las veces que he hecho pataletas y rabietas porque la “ropita” no me gusta. Porque es “muy incomodo”. Porque no entiendo “para que tanta ropa” si no tengo frío todavía. Y me imagino a papa Dios riendo y pensando, (de la misma forma que yo con mi María Fernanda), “es que ella no sabe el friazo que le espera”. Y El me lo explica con amor, pero yo no entiendo. Vuelve y me lo repite con un beso en la mejilla y yo sigo sin entender. Yo, con mi mente limitada, no entiendo que es por mi bien; que me esta vistiendo para protejerme de lo que viene y que yo no veo. Me aprieta y me hace sudar, y yo me quillo. Pero es por mi bien.
 

Por eso, te pregunto, Estas viviendo esos momentos? Te incomoda la “ropita”? ya no soportas “tu sobretodo”?  Cada vez que te descubras dando pataletas y resabiando, detente,..Da gracias al Señor por su protección, y confía...

...que un Padre que es Amor, no va a dejar que te resfríes.



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