{Sudadera con este calor??! }
Como me encanta tener hermanas tan maravillosas como las que tengo, cada día le doy gracias a Dios por haberme destinado a mi familia y compartir momentos divinos, aquí les dejo algo que escribió mi hermana Carmina (que ya era hora que aportara algún escrito a mi blog) el cual espero que disfruten tanto como yo.
Me da risa, me da pena y se me parte el alma al mismo tiempo, cada vez que tengo que ponerle tantos niveles de ropita a mi hermosita María Fernanda antes de salir de casa. La veo quejarse, retorcerse de “pique” porque no le gusta tanta ropa! Se quilla, me llora y me patalea; y yo con todo mi amor y toda mi calma continuo con la faena de ponerle el sombrerito, las mediecitas mas calientes, y luego encima un sobretodo especial para invierno que es bien grueso y le cubre desde la cabeza hasta los pies.
En esas estaba, cuando me di cuenta de el significado del instinto de protección de una madre o de un padre. Hay que tener un corazon fuerte y una mente clara para actuar con cordura: es mas importante proteger con el corazón partío que darle un gusto “porque me da pena que llore”.
Fue entonces cuando me imagine a papa Dios en esa misma faena. Me imagine todas las veces que he hecho pataletas y rabietas porque la “ropita” no me gusta. Porque es “muy incomodo”. Porque no entiendo “para que tanta ropa” si no tengo frío todavía. Y me imagino a papa Dios riendo y pensando, (de la misma forma que yo con mi María Fernanda), “es que ella no sabe el friazo que le espera”. Y El me lo explica con amor, pero yo no entiendo. Vuelve y me lo repite con un beso en la mejilla y yo sigo sin entender. Yo, con mi mente limitada, no entiendo que es por mi bien; que me esta vistiendo para protejerme de lo que viene y que yo no veo. Me aprieta y me hace sudar, y yo me quillo. Pero es por mi bien.
Por eso, te pregunto, Estas viviendo esos momentos? Te incomoda la “ropita”? ya no soportas “tu sobretodo”? Cada vez que te descubras dando pataletas y resabiando, detente,..Da gracias al Señor por su protección, y confía...
...que un Padre que es Amor, no va a dejar que te resfríes.
Comentarios