DTMF Bayayo

No soy muy dada a estar al día con canciones, artistas de moda o ritmos nuevos. Pero, después de oír tanto sobre el escándalo del concierto del Super Bowl con Bad Bunny, tuve que hacer un pequeño esfuerzo por enterarme de qué era lo que todo el mundo comentaba.

Y claro… se me pegó la canción.

No por lo moderna, sino porque hoy cumple mi Bayayo 22 años.

Y yo sigo tratando de entender en qué momento pasó todo tan rápido.

Hace nada lo tenía cargado, chiquitico, oliendo a bebé, corriendo de aquí para allá y con esa malicia angelical que daban ganas de abrazarlo y no soltarlo jamás… y ahora, de buenas a primeras, resulta que es un adulto viviendo solo en Oslo, tomando sus propias decisiones, creando sus propias opiniones, y que cuando lo voy a visitar me corrige cuando digo algo “muy de mamá”.

No sé cómo la vida tiene esa mala costumbre de acelerarse cuando uno no está mirando y al pestañar.... fua ya es un adulto independiente.

Por eso la canción de Bad Bunny me da de a duro y creo firmemente queDebí tirar más fotos de cuando te tuve Debí darte más beso' y abrazo' las vece' que pude” todo el que me conoce sabe que yo soy de las madres que tira fotos. Muchas fotos. Demasiadas fotos. Asi que no es raro que tenga un disco externo dedicado a las cuchumil fotos que le he tirado a mi giayo desde que nació.

Fotos durmiendo.
Fotos comiendo.
Fotos jugando.
Fotos haciendo caras raras.
Fotos de cumpleaños, de vacaciones, de momentos simples que en su momento parecían cualquier cosa… pero que ahora son pequeños tesoros.

Y aun así, cada vez que lo veo o nos juntamos sigo pensando lo mismo:

Debí tirar más fotos. Debí darte más besos. Debí darte más abrazos.
Debí quedarme un ratito más en esos momentos que parecían normales… sin saber que un día los iba a extrañar.

Porque uno cree que siempre habrá tiempo.

Tiempo para otra foto.
Tiempo para otro abrazo.
Tiempo para otro “mami ven”.

Pero los años pasan calladitos, sin pedir permiso.

Un día estás histérica... ijterica... porque no se queda quieto o no se duerme temprano o porque se levanta de madruga… y en un santiamen estás celebrando sus 22 años.

Claro, tampoco voy a ponerme demasiado dramática y fajarme a dar "grito' con hipio".

Porque también sé que en el camino hubo muchísimas fotos, muchísimos abrazos y muchísimos besos.

Hubo risas.
Hubo aventuras.
Hubo conversaciones largas.
Hubo momentos en los que me enseñó más él a mí que yo a él.

Y al final, de eso se trata. No de hacerlo perfecto, sino de amar mucho en el camino.

Así que hoy, en tu cumpleaños número 22, solo quiero decirte algo muy simple:

Gracias por hacerme mamá.
Gracias por crecer conmigo.
Gracias por cada recuerdo que hoy vive en ese disco duro… y en mi corazón.

Y aunque ya estés grande, adulto y todo eso…

prepárate, porque esta mamá todavía tiene muchísimas fotos más que quiere tirarte.

Feliz cumpleaños, mi Bayayo. 💛

Comentarios

Entradas populares de este blog

Maletas, litros, centímetros y otras formas de perder la paciencia

{19 de Julio.... Otra vez}